Escribe con antelación presentándote, incluyendo quién eres, por qué te interesa su oficio y cuántas personas asistirán. Propón una contribución clara por el tiempo invertido. Acordar duración, idiomas, materiales y límites evita malentendidos, cuida expectativas y refuerza la dignidad del encuentro desde el primer saludo.
Al documentar, prioriza procesos y manos sobre rostros, a menos que exista consentimiento explícito. Comparte las imágenes con quienes aparecen, permite revisión y retiro, y acredita correctamente. Imágenes honestas educan a otras viajeras y viajeros, fortalecen economías locales, y evitan exotizar o simplificar realidades complejas y sensibles.
En San Bartolo, el alfarero me pidió escuchar primero el barro. Guardamos silencio, oímos crujidos. Entonces explicó su mezcla con ceniza de olivo, y me dejó tornear una taza. Compré dos, una para mí, otra para la biblioteca comunitaria que sueña abrir.